Finalmente, Google ha dado a conocer hoy que está trabajando en algo llamado Black Hole, que no es, ni más ni menos, que el primer retrete inteligente.

El proyecto todavía se encuentra en una etapa muy temprana, y por lo tanto todavía tardaremos en verlo en nuestros aseos, pero según comentan los ingenieros involucrados, avanzan a muy buen ritmo y están muy ilusionados.

Project Black Hole, sería, como ya hemos dicho, el primer retrete inteligente, y decimos el primero, porque dista mucho de lo que hasta ahora podría considerarse en esa categoría. Empezando por su alto nivel de seguridad, incorporando un sofisticado escáner ocular para identificar a cada usuario en pocos segundos, ofreciendo así una experiencia totalmente personalizada. Tendrá una pantalla táctil incorporada mediante un brazo totalmente orientable y de la que todavía se desconocen datos técnicos, sí se sabe que servirá, por ejemplo, para ejecutar multiples aplicaciones, como YouTube, que por cierto, dispondrá de funciones de emisión en directo.

Y para los amantes de la cuantificación, todo un ejército de sensores que nos ofrecerán todo tipo de mediciones sobre nuestro peso, temperatura, nutrición… con el añadido de poder compartir cualquiera de estos datos en nuestras redes sociales, lo que permitiría, según nos han contado, que todos esos aficionados al “food porn” que tan habituales son en Instagram puedan publicar un antes y un después de sus obras, todo un avance.

Como es habitual en los productos de Google, todo el software será gratuito, a cambio, eso sí, de visualizar anuncios, pero gracias a los sensores de los que ya hemos hablado, éstos serán totalmente adaptados a nuestras necesidades, ofreciéndonos, por ejemplo, cereales ricos en fibra si así lo considera.

Según algunas fuentes fiables, Apple estuvo trabajando mucho antes en este tipo de dispositivo, y por lo visto lo tenían bastante avanzado, pero a los de Cupertino no parecía gustarles la forma habitual del retrete y decidieron que debían cambiarla. Finalmente abandonaron el proyecto porque descubrieron que era mucho más fácil modificar la manera de pensar de las personas que la forma de su culo.

Todavía no se tiene fecha aproximada de comercialización, ni se sabe cuánto podría costar.

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